Cuando Todo Termina
Todo termina… como un suspiro ahogado, como un verso marchito en un libro cerrado. Como un faro apagado en la noche infinita, como el último aliento de un alma maldita.
Reflexiones en la quietud, donde el silencio habla más fuerte que las palabras
Todo termina… como un suspiro ahogado, como un verso marchito en un libro cerrado. Como un faro apagado en la noche infinita, como el último aliento de un alma maldita.
Te veo cada día, como quien contempla el horizonte tras el cristal de una ventana rota, como quien busca en el vacío una respuesta que no llega. Te veo, pero nunca te alcanzo.
En la sombra oscura de mi mente, camino perdido, sin rumbo, sin fe. Un peso invisible, un tormento constante, una lucha interna que no logro entender. Siento un vacío profundo,
Un latido constante, martilleo implacable, El pecho oprime, el aire se vuelve frágil, Un susurro en la mente, insidioso, imparable, Ahoga la calma,
Soy el actor de una obra sin guion, donde mi sonrisa es el disfraz más común, no ante la multitud que observa sin razón, sino cuando el telón cae, y quedo yo y mi confusión.
Casi le dije que es hermosa. Casi dejé que las palabras escaparan de mis labios, como aves libres en un cielo sin límites. Casi,
En el silencio de lo inefable se hallan emociones que desafían la mera articulación verbal, sensaciones que solo pueden ser captadas en la profundidad del sentir.
En el laberinto de la mente y el sentir, donde los pensamientos y el corazón suelen confluir, se halla el error más grande, el más difícil de admitir: intentar olvidar lo que el co...